No hay discusión alguna, tanto el MacBook Pro retina de 13 pulgadas como el nuevo iMac llevan el diseño industrial a un nuevo nivel y sus acabados, mejoras y tecnologías son dignas de los mejores dispositivos del mercado. Pero dicha mejora constante, reducción de tamaño, miniaturización, disminución de peso… etc esta basada en la utilización, cada vez más, de componentes propios desarrollados en exclusiva por y para Apple.
Dichos elementos son los que le están permitiendo a la compañía igualar la estrategia de iOS en cuanto a miniaturización, pero a cambio la compañía se está viendo obligada a diseñar casi a medida componentes tan estadarizados como la memoria RAM o un disco duro. ¿Hasta que punto esto es bueno? ¿Cuanto valoramos un equipo más reducido a cambio de no poder modificar nada en él?


