Este dispositivo originalmente había sido planeado como un ordenador portátil, pero luego se convirtió en una tablet. También tuvo un cambio de nombre, porque pasó de ser Sakshat, a ser Aakash. Su primera generación resultó ser limitada, tanto en el caso del hardware como del software. Pero la tablet Aakash está de regreso, con una versión que adopta unas especificaciones mucho más razonables, y que en cierta forma logra mantener un precio razonable para estudiantes en territorio indio.
Aakash 2.0
Aunque todos queremos dispositivos de bajo costo, también queremos que el rendimiento sea dentro de todo razonable. Cuando un ordenador o una tablet debe responder a una necesidad económica (como sucedió con las netbooks en su momento), los “sacrificios” de rendimiento son un poco más tolerables. Pero ahora es diferente. Si bien la economía actual está lejos de ser la ideal, el nivel de exigencia de los consumidores se ha elevado considerablemente. La mayoría de los usuarios tiene una idea formada de lo que espera de una tablet, y si dicha tablet no está a la altura de las circunstancias, simplemente morderá el polvo. Algo parecido le pasó a la primera generación de la tablet india Aakash. Primero iba a ser un ordenador de 1.500 rupias. Después pasó a ser una tablet, y el precio saltó a 2.200 rupias. El primer fabricante se quedó por el camino, y lo que debió ser un lanzamiento a principios de 2011 se llevó a cabo en octubre de ese año. Las pobres especificaciones de hardware hicieron el resto: Con 366 MHz de procesador, 256 MB de RAM, Android 2.2 y una pantalla resistiva, la primera generación de la Aakash difícilmente cumplió con su cometido.

















